Crónica Aburrida: Crónica aburrida 27: Canción a una niña con nombre de flor.
Finalmente nos separamos,
Sin cruzar muchas palabras,
No es que hablemos mucho.
Aunque con un par de miradas,
Nos decíamos muchas cosas.
Incertidumbre y desconfianza,
Se nota en el tono de voz,
Pero a veces los pasos hay que darlos
No importa que no sepas que pasará mañana.
Sólo cierra los ojos
y siente las notas del mar.
No tengas miedo y flota al aire
una y otra vez
a ese lugar especial
en el que siempre quisiste estar.
Te recuerdas lo que me dijiste, hace alguna vez
cada quien, como ladrillo en un muro, debe encontrar su lugar.
Te recuerdas, de las hojas secas de pino, quemándose lentamente
de esos colores que no volvimos a encontrar, jamás,
de ese primer café, que salió mal, pero que siempre era mejor,
y de aquella otra lección,
reír, reír, reír
aunque el mundo se ponga inclemente
reír, reír, reír
aunque nos crean dementes.
Sólo cierra los ojos
y siente las notas del mar.
No tengas miedo y flota al aire
una y otra vez
a ese lugar especial
en el que siempre quisiste estar.
Si algún día te invade la tristeza,
si te sientes sola
si como yo lloras en silencio
al no saber del otro
busca siempre esa bahía
y ahí entre juncos y luces de neón
me encontrarás con tus flores favoritas
y un acordeón
y sin romper el silencio
podremos reír.
Reír, reír, reír.
Aunque el sol esté muy caliente,
reír, reír, reír,
aunque crean que estamos dementes.
Sólo cierra los ojos
y siente las notas del mar.
No tengas miedo y flota al aire
una y otra vez
a ese lugar especial
en el que siempre quisiste estar.
(Obra “Hi-mawari 3”. Sumi-e).
